La banalización de las políticas Energéticas

Opinión: Por Alejandro Di Palma

“Cuando la única política Energética resulta en la gestión de la pauta publicitaria, queda expuesto el desinterés por la producción de riquezas y la generación de trabajo sustentable”.

Desde el gobierno provincial jamás se intento limitar la introducción de cargas impositivas a las facturas energéticas adhiriendo de esta forma y por omisión al “zafarrancho” que hoy suma otro impacto al sector productivo.

Para informar al lector sigue una lista de cargos impositivos sobre la factura eléctrica que un comercio o industria de la ciudad tiene que afrontar:

Contribución Municipal…. 8,69%
Tasa Municipal ……………. 15%
IVA ……………………………… 27%
Tasa percepción IVA……… 3%
Tasa percepción ATER…… 3%

Quizás resulte más gráfico sumar este listado de cargos aplicados por sobre el costo de la energía consumida: 56,69%, valor este (el de la energía) que resulta seguir la evolución del dólar conforme un “sendero” definido por el célebre pensador de origen holandés(creo que no me equivoco), Juan José Aranguren.

Hay que aclarar que esta no es solo una crítica al actual gobierno Provincial sino que es un “vicio heredado”, un “modus operandi” una forma de asociar al descalabro, a actores locales secundarios(municipios y juntas de gobierno) quienes en todo caso NO pueden quedar afuera del reparto del botín. Un saqueo que hoy termina justificando la realidad elocuente de la aniquilación del sector productivo y de los agentes económicos.

Comercios, Industrias y Productores primarios quebrados por un lado y privilegios que deben ser escondidos por el otro.

Privilegios tan inmorales que resulta necesarias maniobras de ocultamiento y tratamiento de estas como “secretos de estado”, parecería que resulta vital para el Estado mantener estos ridiculos privilegios, indignos y desproporcionados aún a costa de la “vida de la producción”.

Durante este periodo se justificó la desaparición de miles de actores económicos de todos tamaños apelando a la “ineficiencia”, adjetivo que bastó para aceptar como inexorable ese triste destino, mientras tanto el manejo discrecional de nuestra empresa provincial se destacó por ser el feliz y principal sponsor de todo medio de comunicación.

Se invirtieron los roles, publicita el Estado, el mismo que se encargó de destruir la producción quien en definitiva era el principal interesado en la contratación de la pauta publicitaria.

Luego, como se adelantó, la Política Energética que debería ser un conjunto de ideas puestas en marcha con el único fin del desarrollo productivo y comercial, resultó sintetizarse en el gerenciamiento de la pauta publicitaria, tanto así como a la entrega discrecional de luminarias con fines proselitistas.

Parafraseando a Diego Capusotto, quizás el apodo más descriptivo del Ing. Gonzalez (Predidente de ENERSA y Secretario de Energía, para quienes no lo conozcan) sea el de “bombita González”, por su tenaz, millonaria y sostenida política de entrega de luminarias basadas en diodos electroluminiscentes (LEDs), pero más allá de esta broma simpática, haber fundado la Política Energética Provincial en este conjunto de acciones banales, mientras se produjo un holocausto productivo que ya no puede ser negado ni suavizado, no parecería haber sido una acción acertada ni que pueda seguir siendo sostenida.

Mientras la banalizacion fue materializada por los funcionarios bandalizadores, las fuerzas vivas de la producción, se reunían a celebrar con irresponsabilidad e inclusive con felicidad el sendero trazado que prometía prosperidad futura, una prosperidad que deberá sin dudas esperar el “segundo semestre”.

Luego de “la fiesta para pocos”, los que aún quedamos en pie trabajando, produciendo, ofreciendo trabajo, desde estas gradas les pedimos y exigimos a los funcionarios públicos, hacedores de las Políticas de Estado, que cesen en forma inmediata estas distorsiones y limiten sus ideas al apalancamiento de la Produccion de riquezas, que en definitiva es la única red de contención social sustentable.
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“Creo que la gente fue tan respetuosa como se puede ser cuando estás enojada”, dijo. “Hay un momento en el que no puedes culpar a la gente de eso, a veces simplemente pierdes la razón”….
Me pareció interesante agregar esta definición anterior a fin de explicar algún exceso en el que quizás haya involuntariamente incurrido, seguramente he perdido la razón, lo que le duele pasar a la gente.
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