Referentes de la UOM, ATE, Aceiteros y La Fraternidad se reunieron en un plenario paralelo tras pegar el faltazo a la movilización oficial. Omar Maturano lanzó la frase más picante de la jornada, exigiendo medidas de fuerza más drásticas contra el Gobierno.
Por Redacción | Viernes 1° de mayo de 2026
La unidad del movimiento obrero argentino volvió a mostrar fisuras este Día del Trabajador. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que agrupa a los sectores más críticos de la actual conducción de la CGT, realizó un plenario propio en un camping de la UOM en Pilar, donde el reclamo unánime fue el «endurecimiento» de las medidas de fuerza contra la administración de Javier Milei.
El encuentro se dio apenas 24 horas después de la marcha de la central obrera a Plaza de Mayo, a la cual estos gremios decidieron no asistir por considerarla insuficiente ante el contexto económico actual.
El exabrupto de Maturano: «Dejémonos de marchitas»
El momento de mayor tensión discursiva lo protagonizó Omar Maturano, titular de La Fraternidad (maquinistas de trenes), quien recientemente se incorporó a este espacio «duro». En un discurso virulento, Maturano disparó directamente contra la estrategia de la cúpula que integran Daer y Acuña:
“Hay que profundizar el plan de lucha y dejémonos de marchitas de mierda”, sentenció, ante el aplauso de los delegados presentes.
La frase caló hondo en el mundo sindical, ya que expone el hartazgo de una base que exige un paro general por tiempo indeterminado o medidas de acción directa que tengan mayor impacto que las movilizaciones tradicionales.
Los protagonistas del bloque combativo
Además de Maturano, el plenario estuvo encabezado por:
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Abel Furlán (UOM): El metalúrgico, anfitrión del encuentro, viene denunciando la caída estrepitosa del empleo industrial.
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Rodolfo Aguiar (ATE): Quien mantiene un conflicto abierto por los despidos en el Estado nacional.
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Daniel Yofra (Aceiteros): Referente de uno de los gremios con mejores salarios, pero con una postura ideológica históricamente intransigente.
El desafío a la cúpula de la calle Azopardo
Este sector «duro» entiende que la CGT está siendo funcional al Gobierno al dilatar los tiempos de protesta. Mientras la central obrera oficial apuesta al diálogo y a la presión legislativa, el FreSU busca llevar el conflicto a la calle y a los lugares de trabajo de manera permanente.
