Carta Abierta a la opinión pública y autoridades

Los propietarios de los Gimnasios de la ciudad de Paraná se dirigen a la opinión pública, autoridades municipales y provinciales con la finalidad de manifestar la tremenda, angustiante y desesperante situación comercial, económica y familiar que estamos atravesando.

Desde el 16 de marzo no hemos abiertos nuestros negocios. Al día de hoy 130 días sin trabajar en Nuestros lugares.

Quince (15) gimnasios ya han cerrado sus puertas en los últimos días.

Venimos acumulando deudas de alquileres, sueldos, servicios (gas, luz, teléfono, internet), tasas municipales, impuestos provinciales, nacionales y demás gastos fijos que siguen llegando con total normalidad y puntualidad, llevándonos a una situación económica insostenible y agobiante.

Acompañábamos las decisiones oficiales, pero a esta altura ya no las avalamos ni las comprendemos.

El sentido común, la inmensa mayoría de la opinión pública , los medios de comunicación y profesionales de la salud, quienes recomiendan la actividad física, más aún en esta situación de una cuarentena interminable, entienden nuestro legítimo, sincero y justo reclamo.

Solicitamos a las Autoridades la reapertura impostergable de nuestros gimnasios, natatorios y afines a partir del 3 de agosto con todos los protocolos y cuidados para Nuestros clientes y colaboradores, igual que el resto de los comerciantes habilitados a nivel local y provincial.

Hemos sido respetuosos de las autoridades y sus decisiones, incluso una Ministra avaló en medios periodísticos la manera de manifestarnos en caravana de autos, respetando el distanciamiento y cuidado del otro.

Somos un sector abandonado por parte de las autoridades. No Hemos recibido ningún tipo de ayuda económica y ningún plan para saber cual puede ser Nuestro futuro. Hemos realizado pedidos formales por notas a la Municipalidad y Gobierno Provincial sin encontrar una respuesta concreta aún.

El gobierno de la provincia nos recibió, pero aún seguimos sin definiciones.
Ya hemos agotado todos los medios formales e institucionales para hacer escuchar y valer nuestro derecho a trabajar.