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viernes, septiembre 17, 2021
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“Catch himself Catherine”

Adjetivar los exabruptos de funcionarios nacionales en el marco de una campaña electoral cuyo objetivo es lograr atrapar la mayor cantidad de voluntades posibles para engrosar el parlamento, no parece sencillo. De hecho hay varios que pueden ser utilizados.

Aplicarían quizás los adjetivos de “inconcebible”, “incomprensible”, “anti ético”, “amoral”, “despiadado”, “distraído”, “descarriado”, o tantos otros.

Desde la justificación del mandatario nacional en el supuesto de que no hubo contagios durante la celebración del cumpleaños de su esposa Fabiola Yañez, y a partir de ese argumento pretender que no aplica la figura de delito el incumplimiento de una norma dictada por él mismo (DNU ASPO) hasta la justificación del cuestionable “adoctrinamiento” docente en la matanza (como si fuese el único episodio de adoctrinamiento ¿o acaso nadie ha leído los libros de historia?) por parte del Presidente Alberto Fernández, pasando por la frase que casi genera un conflicto diplomático de “Suiza es más aburrida” propinado por la Ministra de Seguridad Sabina Fedreric hasta las declaraciones de la “cabeza de lista” Tolosa Paz quién sostuvo que en peronismo garch__ todos; el oficialismo parece empeñado en espantar y no atraer.

Cuesta analizar los hechos en su conjunto, cuesta explicarlos por separado.

Si me permite el lector, “como en todos los cumpleaños, no faltaron en esta ocasión la tarta y los invitados”. Claro que el contexto pandémico lo prohibía. El Presidente lo prohibía y él fue parte de la tertulia clandestina. Inconcebible, incomprensible, descabellado, casi, sino, una tomada de pelo. Como desatinado el justificativo para deslindar responsabilidades penales que le caben a cualquier ciudadano de a pie que se ha visto en la obligación de designar abogado defensor en cusas que se sustanciaron a lo largo y ancho del país por incumplimiento del DNU que el Presidente redactó, firmó y quebrantó. Sino para que están hechas las normas en este país, para quebrantarlas aparentemente.

Nadie en su sano juicio puede no admitir que las clases de historia son y serán un infalible método de adoctrinamiento.

Sin embargo, son sutiles. Mantienen cierto decoro. Son socialmente aceptables.

Es incomprensible que un mandatario pretenda disfrazar la arrogancia, el ejercicio de una profesión tratando de imponer una idea, en un debate. Los debates son entre pares, y más allá de lo valiente del posicionamiento del estudiantes, este quedaba sujeto al arbitrio de un docente que, tras el debate, podía aplicar penas ejerciendo el poder de ser una “autoridad” frente al alumno.

Los desaciertos siguieron, la Ministrad de Seguridad de la Nación tuvo una apreciación personal desafortunada de lo que significa la tranquilidad y la seguridad frente al aburrimiento.

Morir divertido o vivir aburrido. El concepto de seguridad no parece estar demasiado claro.
La diversión parece estar en agenda. Victoria Tolosa Paz, en su afán de cosechar voluntades entre los más jóvenes, tuvo una particular definición. El peronismo Garch_. Casi como una exclusividad. Descontextualizarlo sería muy sencillo y entrar en terreno común prolífero para algún opositor. No es la intención de esta nota.

Lo que queda muy claro es que en este contexto, las declaraciones de dirigentes nacionales en una elección que por sus características es nacional, juegan un rol en estas comarcas.
El silencio es una pieza fundamental al que deben apelar los dirigentes entrerrianos alineados al oficialismo. Resultaría claramente indefendible cualquiera de las ideas marco enunciadas por los más representativos dirigentes nacionales.

De poco sirve la explicación de distribución homogénea de obras en el territorio, sin dependencia del color partidario; poco aporta la criteriosa administración de la pandemia llevada adelante por la gestión Bordet; el clima triunfalista del arco opositor tras los comicios correntinos y las encuestas locales ponen a la dirigencia oficialista con la guardia alta.

El contexto no es sencillo, el adagio popular porteño nacido en San Telmo de “Agarrate Catalina” tiene impronta propia. Un amarillo entrerriano lo llevó a otro nivel. “Catch himself Catherine”

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