Diputados dio media sanción a la educación a distancia y las recetas digitales

La Cámara de Diputados dio media sanción esta tarde -de manera telemática- y giró al Senado los proyectos de ley que habilitan la educación a distancia para todos los niveles educativos, así como las recetas digitales y la telemedina.

La Cámara de Diputados dio media sanción esta tarde -de manera telemática- y giró al Senado los proyectos de ley que habilitan la educación a distancia para todos los niveles educativos, así como las recetas digitales y la telemedina, en el marco de la pandemia por el coronavirus.

Además, se realizó un reconocimiento a los trabajadores del Instituto Anlis-Malbrán por su lucha contra el Covid-19 y tras unas palabras del legislador del PRO, Cristian Ritondo, se realizó un aplauso que incluyó a los diputados presentes de pie y al resto conectados desde sus casas u organismos provinciales.

La sesión arrancó pasadas las 14, con un revés para la oposición que intentó colar sobre tablas un tema que se encontraba fuera del orden del día: la constitucionalidad del DNU 457/20 que le otorga facultades al jefe de Gabinete para reasignar partidas presupuestarias.

El legislador radical Gustavo Menna, solicitó un apartamiento del reglamento para poder tratar la cuestión. “Hubo un claro apartamiento de la Constitución por parte del Poder Ejecutivo al dictar el decreto 457/20, que avasalla las competencias de este Parlamento y en el cual se reimplantan los superpoderes. Y que pone en cuestión una atribución, tal vez la más importante del Poder Legislativo, que es aprobar la Ley de Leyes, el Presupuesto”, indicó el legislador.

El mencionado Decreto de Necesidad y Urgencia pasó a comienzos de esta semana por la Bicameral de Trámite Legislativo, en donde obtuvo el visto bueno, ya que el oficialismo tiene mayoría. Sin embargo, varios bloques fueron los que presentaron proyectos para solicitar su derogación.

La moción de Juntos por el Cambio fue finalmente rechazada por 118 votos a favor y 127 en contra. El oficialismo contó con el apoyo del interbloque Federal (con la excepción de Graciela Camaño) y del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, aunque su titular José Luis Ramón había presentado un proyecto para derogar el mencionado DNU.
Educación a distancia
El proyecto que habilita la educación a distancia en todas las modalidades educativas recibió amplio respaldo con 248 votos a favor, dos en contra y una abstención. Los dos votos en contra correspondieron a los legisladores del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño y Romina del Plá, quien había presentado un dictamen de minoría.

El proyecto amplía el artículo 109 de la Ley de Educación Nacional con el objetivo de autorizar la educación a distancia a menores de 18 años -ya que solo se habilitaba a los adultos y escuelas rurales- cuando existan razones excepcionales que impidan la continuidad del ciclo lectivo en forma presencial.

El nuevo artículo establece que “excepcionalmente, previa declaración fundada del Ministerio de Educación en acuerdo con el Consejo Federal de Educación cuando la escolaridad presencial -total o parcial- sea inviable, y únicamente en caso de epidemias, pandemias, catástrofes o razones de fuerza mayor que impidan la concurrencia a los establecimientos educativos, será permitido transitoriamente el desarrollo de trayectorias educativas a distancia para los niveles y las modalidades de la educación obligatoria para menores de 18 años”.

La presidenta de la comisión de Educación, la entrerriana del Frente de Todos, Blanca Osuna abrió el debate como miembro informante. Allí, aseguró que el proyecto para permitir la educación a distancia “es solo para las situaciones de excepcionalidad” como la de la pandemia de coronavirus que se transita en la actualidad, y ratificó la “importancia” que poseen las clases presenciales.

Osuna explicó que la intención de la modificación radica en que “en estas situaciones excepcionales” se brinde a los estudiantes “canales que permitan la continuidad en este tiempo” del ciclo lectivo.

“Ratificamos la importancia de la institución escolar en el proceso educativo”, dijo y agregó que “esta crisis desnuda la inequidad y la injusticia en cuanto al acceso a la conectividad, y el Estado es el que deberá ofrecer esta herramienta”.

En tanto, la vicepresidenta de la comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Victoria Morales Gorleri (PRO-Juntos por el Cambio), destacó la importancia del proyecto de ley de Educación a distancia, al considerarlo como “una buena herramienta en el marco de la excepcionalidad” y celebró el consenso alcanzado en torno a la iniciativa.

“El tema ahora es el debate sobre si la educación virtual y la conectividad en ese sentido vino para quedarse, o vino para complementar a la educación presencial”, expresó y destacó que “la escuela no se reemplaza”.

En tanto, alertó sobre “la desigualdad al momento de tener las herramientas tecnológicas con la calidad requerida”.

Desde la izquierda, la diputada Romina del Pla criticó el proyecto al sostener que “no es necesario modificar esta legislación porque alcanza con lo que tenemos”, y reclamó tratar “la conectividad gratuita a todos los estudiantes y la situación de los docentes”.

Previo a la votación, el oficialismo aceptó incluir uno de los principales reclamos de la oposición, que es la inclusión del tema de la conectividad para garantizar la educación a distancia a todos los niños y jóvenes del país.
Recetas digitales y telemedicina
La iniciativa que regula la prescripción de medicamentos y estudios médicos a través de recetas electrónicas y sistemas de atención mediante plataformas digitales, en el marco de la pandemia de coronavirus, recibió también el amplio respaldo de todos los bloques, con 246 votos a favor, dos votos negativos y cero abstenciones.

El proyecto permite la prescripción de medicamentos y órdenes de estudio de recetas electrónicas, que pueden ser redactadas y firmadas a través de plataformas de teleasistencias. Además, alcanza a toda receta o prescripción médica, odontológica o de otros profesionales sanitarios legalmente facultados a prescribir, en los respectivos ámbitos de asistencia sanitaria y atención farmacéutica pública y privada.

El proyecto también fija que “los medicamentos prescriptos en receta en formato electrónico o digital deberán ser dispensados en cualquier farmacia del territorio nacional, servicios de farmacia de establecimientos de salud y establecimientos del sector salud habilitados para tal fin, acorde a las disposiciones vigentes”.

El presidente de la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el oficialista Pablo Yedlin destacó la importancia del proyecto en el contexto de la pandemia de coronavirus. “La pandemia va a pasar, pero esta ley es útil porque trae beneficios que permiten adaptar el sistema a los nuevos desafíos tecnológicos”, expresó el legislador, en videoconferencia desde Tucumán.

Yedlin recordó que la ley que hoy se modifica “rige desde 1967” y que “en 2001 con la sanción de la ley de firma digital, las recetas igualmente quedaron fuera de ese alcance”. “Recién en 2018 se legisló para que se comenzaran a aceptar las primeras recetas” electrónicas en situaciones muy excepcionales, agregó.

El diputado aclaró también que “hay dos leyes previas que serán contempladas al momento de la reglamentación por parte del Poder Ejecutivo: la de protección de datos personales y la de los derechos de los pacientes”.

A su turno, la vicepresidenta de la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, la legisladora del PRO, Carmen Polledo, destacó la importancia del proyecto, ya que señaló que servirá para instrumentar un nuevo sistema de atención médica, que perdurará tras la pandemia.

Para Polledo “esta ley va a permitir no hacer traslados innecesarios de pacientes para obtener una receta” y agradeció a todos los médicos, enfermeros, técnicos y auxiliares que “están todos los días al pie de cañon” para atender a los pacientes de coronavirus. “Estamos dándole a los médicos una herramienta tecnológica”, agregó.

Por último, el diputado de la Coalición Cívica Rubén Manzi celebró que “estemos avanzando a través de recetas digitales y telemedicina” pero dijo que “cada vez que se da un paso adelante en la digitalización, hay que ver para atrás y ver quién queda afuera”, aunque advirtió: “Hay adultos mayores que no se han amigado ni siquiera con los cajeros automáticos. Por eso, hay un gran desafío y un esfuerzo que va a tener que hacer el Estado y las obras sociales para no dejar afuera a los adultos mayores”.