Dolores Etchevehere: Usurpación=Violencia/ Usurpación + Violencia de género

Por: Dra. Maria de los Angeles Petit

Los medios reflejan en páginas y comentarios el escandalo judicial-mediático de la familia Etchevehere, al cual la política sensacionalista se prende para influir a través de una historia real, atacando y defendiendo no las posturas de cada protagonista en sí mismo, sino aquello que le interesa resaltar para poder llegar a quienes consumen, ávidos, los dimes y diretes de una situación, que, de no ser por su apellido, no sería interés de nadie.

Resulta agraviante escuchar al ex Ministro de Agricultura decir que el Juez me prohibió hablar con los medios y a algunos periodistas repetirlo, sin siquiera haberse molestado a leer el contexto de la causa y la denuncia por violencia de genero económica y psicológica de Dolores Etchevehere hacia sus hermanos varones.
Y más aún lo es cuando la restricción de acercamiento y la prohibición de cometer “actos violentos, molestos o perturbaciones a través de los medios y/o redes sociales”, se enmarca en una denuncia de violencia. Esa violencia de genero por lo que algunos dirigentes políticos y sociales se rasgan las vestiduras.
La Violencia económica y psicológica, y por eso interviene el INADI y tendría que hacerlo la Subsecretaria de la Mujer de la Provincia, existe más allá del apellido y la condición social de la denunciante, es una mujer que, como una de cada tres en el mundo, sufre violencia, discriminación, acoso verbal por parte de su entorno familiar, aumentado al extremo por la exposición pública del caso.
Las medidas dispuestas por el Juez de Garantias de La Paz son las que se dictan en cualquier expediente de denuncia de este tipo, agravado por la utilización mediatica del caso por los agresores:
1.- Cese de cualquier acto violento, molesto e intimidatorio hacia Dolores Etchevehere y las personas allegadas a la misma que se encuentran en el interior del Establecimiento Rural Casa Nueva, por cualquier medio y por sí o por interpósita persona.
2.- Prohibición de acercamiento al casco del establecimiento rural, lugar donde se encuentra Dolores Etchevehere; debiendo respectar el cordón policial preventivo, ubicado en el ingreso sobre Ruta Provincial N° 48.
3.- Prohibición de acercamiento a cualquier lugar público y/o privado en que Dolores Etchevehere y las personas allegadas a la misma que se encuentran en el interior del Establecimiento Rural Casa Nueva junto a ella se encuentren.
4.- Prohibición de realización de actos violentos, molestos y/o perturbadores tanto a la denunciante como a su grupo familiar y social, y allegados, por sí o por interpósita persona y por cualquier medio radial, televisivo y/o redes sociales.
Resulta difícil de entender las columnas de Leuco en Infobae o de los periodistas de AN24 o La Nación, quienes llegan a hablar de términos de dictadura, prohibición de hablar, censura y lo que en realidad es una causa judicial con consecuencias legales perfectamente aplicadas, se convierte en una comedia trágica que tiende a engañar y mentir a aquellos que no conocen el derecho de las víctimas de violencia y las facultades de la justicia para protegerlas
La denuncia hecha por Dolores Etchevere pone en el debate la violencia económica, definida en la Ley 26485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales sancionada en el año 2009, como la que se dirige a perjudicar los recursos económicos o patrimoniales de la mujer a través de distintas vías.
No es quizás, un número importante en las estadísticas judiciales, pero se ve reflejada en patrones culturales muy presentes como lo es el hecho de que la mujer recibe menos reconocimiento económico por igual tarea que el hombre y en aquellos casos, como el del presente, cuando los hombres de la familia, por su sola condición de tales, creen tener el derecho de decidir el destino de sus empresas.
Esta causa, utilizada políticamente, es en el fondo un típico caso de violencia hacia una parte que es la más vulnerable en este cuadro de situación.
¿El problema es la usurpación? O la violencia? ¿O la Usurpación más la violencia y de género?
Centrarse en el problema y no en su entorno, porque de esa diferencia en la mirada dependen las respuestas que se den y las soluciones que se busquen.