Connect with us

Economía

El FMI podría exigir un ajuste extra de 60.000 millones de pesos

Publicado

on

El FMI podría exigir un ajuste fiscal adicional de unos $ 60.000 millones superior al previsto hasta ahora por el Gobierno para el año 2019, que asciende entre Nación y provincias a $ 500.000 millones. Así surge de las proyecciones económicas que acaba de publicar el organismo para Argentina y de los cálculos que se incluyeron en el propio Presupuesto -a pedido del Fondo- sobre el impacto en el déficit fiscal de la marcha de la actividad económica.

Según publica Infobae, el FMI, en su World Economic Outlook (WEO), dado a conocer esta semana como parte de la cumbre anual del organismo, rebajó las proyecciones de la evolución de la economía argentina: ahora prevé una caída del PBI de 2,6% en 2018, y de 1,6% en 2019. La anterior estimación, en el acuerdo firmado con el Gobierno a fines de junio, era en el “escenario adverso” una baja del producto de 1,3% en 2018 y un 0% de crecimiento para 2019. Todos estos datos son elaborados por el Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, que comanda el mexicano Alejandro Werner y para el caso argentino sigue el italiano Roberto Cardarelli, quienes mantienen línea abierta permanente con Nicolás Dujovne. Al margen del grosero fallo de pronóstico, que ratifica el fracaso el primer acuerdo con el Fondo, lo importante ahora es contrastar la nueva proyección del FMI con los números del Presupuesto 2019 que Dujovne envió al Congreso.

Allí se prevé una contracción del PBI de 2,4% para este año; pero, lo más relevante en términos de las metas fiscales, una caída de solo 0,5% para 2019. Es decir que para el Fondo Monetario habrá 1,1 puntos menos de actividad de lo que dice el Presupuesto, lo cual impactaría sobre las previsiones de recaudación para llegar al “déficit cero”, en términos primarios (antes del pago de intereses).

En el propio Presupuesto 2019 -en un capítulo llamado “riesgos fiscales”- se aclara que “una reducción de 1% en la tasa anual de variación del PBI en relación al escenario base utilizado para la proyección presupuestaria redundaría en una pérdida por impactos directos de 0,3% del PBI ($ 57.000 millones) en la recaudación de impuestos nacionales y de 0,2% del PBI ($ 32.000 millones) en los recursos tributarios de la Administración Pública Nacional”. Luego dice que “un menor crecimiento económico no afectaría de forma directa los gastos primarios de la Administración Nacional. Sin embargo, en el marco del acuerdo stand-by vigente con el FMI, una desaceleración de la actividad económica con su posible impacto en el mercado laboral, podría implicar la posibilidad de incrementar el gasto social en 0,2% del PBI ($ 36.500 millones). Y concluye: “considerando entonces el impacto de un menor crecimiento sobre los recursos tributarios y un mayor gasto social, un desvío negativo de 1% en la pauta estipulada de crecimiento económico impactaría en 0,4% del PBI en el resultado primario de la Administración Pública Nacional”. En un cuadro del Presupuesto se precisan las cifras exactas de ese desvío: no habría déficit “cero”, sino un déficit de 0,4% del PBI, que significarían un rojo de $ 68.713 millones.

Más ajuste

Si el FMI impone su proyección, entonces habría de mínimo $ 57.000 millones menos de recaudación ($ 62.700 millones para ser precisos con el desvío de 1,1% en relación al pronóstico del FMI) que la prevista para Nación y provincias. Pero al Fondo sólo controla los números del Gobierno nacional, así que podría exigir de inmediato un ajuste adicional de $ 32.000 millones en el gasto, para compensar la menor recaudación para el Estado nacional. Y habrá que ver si acepta el desvío de los otros $ 36.500 millones extra que podrían destinarse para gastos sociales -un plus de Asignación Universal por Hijo- en un año electoral recesivo.

Esto cambiaría toda la discusión sobre la magnitud del ajuste en el Presupuesto 2019, que todavía se debate en el Congreso. En realidad, si siguieran los nuevos números del FMI el desvío sería todavía mayor. En el FMI creen que por la mayor recesión, la inflación será menor el año próximo: estiman que será de 20,2% en lugar del 23% previsto en el Presupuesto 2019. En el capítulo de riesgos fiscales, se estima que cada punto adicional de inflación achica el déficit fiscal en casi $ 10.000 millones, porque incrementa la recaudación en mayor medida de que lo que aumenta el gasto público. Al revés, si la inflación, como dice el Fondo, fuera casi 3 puntos menor que la proyectada por el Gobierno, entonces el agujero fiscal se incrementaría en otros 28.000 millones, y desde Washington reclamarían también una mayor poda de gastos.

Dólar

El Gobierno también podría jugar con que el dólar que el Presupuesto 2019 supone con un promedio de 40,5 pesos el año próximo sea otro factor que ayude a compensar la caída de la recaudación por la mayor recesión proyectada por el FMI. En el proyecto de ley se dice que por cada 1% de suba del dólar por arriba de lo proyectado, la reducción del déficit fiscal sería de 1.200 millones de pesos: porque la mejora de la recaudación vía retenciones por la devaluación extra sería mayor que el aumento de gastos por subsidios energéticos principalmente, y en menor medida por subsidios al transporte. Dicho de otro modo: con que el promedio del dólar el año próximo sea 20% superior al proyectado -48 pesos-el déficit fiscal se achicaría en unos 24.000 millones.

En conclusión, si la caída del PBI se perfila como la que pronostica del Fondo para 2019, entonces sólo una mayor inflación y un dólar más alto permitirían evitar la exigencia de más ajuste fiscal que tarde o temprano llegará desde Washington. Todas opciones que no son agradables para ningún Gobierno, en especial en un año electoral.

Economía

Desde la UIA advirtieron sobre caída del empleo

Publicado

on

El vocal de la Unión Industrial Argentina (UIA) José Urtubey estimó este sábado que en tres años el sector fabril perdió “107 mil puestos de trabajo”, mientras consideró que el actual nivel de tasas de interés “sigue siendo insostenible” para los créditos comerciales.

El dirigente indicó además que el sector proyecta resultados a la baja en la actividad del sector para 2019. “Si tengo que mostrar la foto de actividad industrial y la comparo con 2015, estamos seis puntos abajo”, explicó.

“En la medida en que no haya un plan de desarrollo económico ni cambios estructurales que permitan una salida y se siga pensando en modo financiero, la salida no va a estar”, puntualizó.

“Está claro que el modelo de desarrollo se ha deteriorado fuertemente en los últimos tres años”, analizó en diálogo con Radio Con Vos.

Según su entender, “la herencia que reciba el Gobierno que viene va a ser peor que la que recibió este”.

El Banco Central anunció días atrás la eliminación del piso de la tasa de interés del 60%, por lo que cerró la semana en torno al 59%.

Pese a ello, Urtubey cuestionó que el nivel de referencia “sigue siendo insostenible” para los “créditos comerciales y para el capital de trabajo”.

“Ya veníamos de malos años en el último Gobierno, había que hacer cambios. Eso era real”, recordó, pero aclaró que “ahora el margen de maniobra es mucho menor”.

Seguir leyendo

Economía

Pymes reclamaron en el Congreso “medidas urgentes”

Publicado

on

Con la consigna “Ni una Pyme menos” cientos de empresarios y empresarias Pymes de todos los rubros de actividad se congregaron frente al Congreso de la Nación convocados por ocho entidades empresariales, entre ellas APYME, para solicitar medidas urgentes ante la recesión económica que atraviesa la economía argentina y golpea fundamentalmente a las Pymes, el trabajo nacional y los sectores más desprotegidos de la sociedad.

Durante el encuentro con los diputados nacionales en el auditorio del Anexo de la Cámara, se leyó el documento donde se proponen medidas concretas en la coyuntura, dejando en claro que las Pymes no están contempladas en el actual modelo económico y que para modificar esta situación se necesita un “giro de 180°” en las políticas vigentes.

“Las organizaciones y cámaras aquí reunidas representamos a miles de empresarios que nos manifiestan en todo momento los problemas que están padeciendo, expresó ante los legisladores Eduardo Fernández, presidente de APYME, y señaló que “todos los días hay decenas de cierres de fábricas y líneas de producción completas paradas por falta de actividad”.

El dirigente afirmó que “la pequeña y mediana empresa es signo de democracia, contribuye a distribuir mucho más equitativamente la renta nacional, además de dar empleo, y es por eso que como dirigentes empresarios tenemos que reclamar junto con otros sectores, como los del trabajo, el cooperativismo, la ciencia y la investigación, para poder solucionar los problemas que afrontamos”.

“Sabemos también que es preciso un cambio total de esta política económica que no nos contempla, continuó el presidente de APYME. “Si bien esto excede al Congreso, es nuestra obligación manifestarles a ustedes, como representantes la angustia que ocasiona haber desarrollado industrias a lo largo de dos o tres generaciones y no tener futuro en Argentina, porque está en juego el perfil de país que queremos”.

Fernández cerró su alocución aseverando que “también estamos preocupados por la seguridad, pero no va a haber seguridad si no hay trabajo y no hay perspectiva para todos los argentinos”.

La actividad fue convocada por la Asociación de Empresarios Nacionales (ENAC), la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME),la Fundación Pro Tejer, Industriales Pymes Argentinos (IPA), la Cámara Argentina de Pymes Proveedoras de la Industria de las Telecomunicaciones (CAPPITEL), Frente Productivo, Agrupación Ministro José Ber Gelbard, Industriales y Emprendedores Laudatistas (RIEL), y la Central de Entidades de Empresarios Nacionales (CEEN) cuenta con la adhesión de más de 20 cámaras y entidades que participarán y se unirán para plantear en conjunto los temas que aquejan a diferentes sectores. La actividad es abierta a la participación de todos los empresarios y empresarias pymes de la Argentina.

Seguir leyendo

Economía

Los cero kilómetro subieron hasta 110 por ciento este año

Publicado

on

Las concesionarias de autos comenzaron a recibir las listas de precios de diciembre con aumentos que rondan el 4%, pero el dato importantes es que, con este nuevo ajuste, se cierra un año que se recordará por el “aumentazo” de los 0 km. En todo 2018, algunas marcas subieron los valores de sus modelos hasta 110%, un récord del que se tienen pocos registros como en la salida de la convertibilidad o, más atrás, en la hiperinflación del Gobierno de Raúl Alfonsín.

Si bien no todas las marcas ajustaron sus listas en el mismo nivel -algunas lo hicieron en alrededor del 60%-, los incrementos superaron en todos los casos la inflación estimada para el año, que se ubica en aproximadamente 47,5%. También se ubicaron por encima de los aumentos salariales otorgados en paritarias que, para algunos sectores, tuvieron un promedio de 25%, mientras que los gremios que lograron reabrir las negociaciones, obtuvieron mejoras de más del 40%.

Según el informe del diario Ámbito Financiero, el fuerte salto de los precios se produjo como consecuencia de la suba del tipo de cambio, que se duplicó entre el último día de diciembre del año pasado y la cotización de ayer. En un mercado en el que el 70% de los 0 km que se venden son importados y los que se producen en el país tienen una alto contenido de insumos que llegan del exterior, la suba del dólar tienen un impacto directo. Por ese motivo, en el sector se buscó recuperar los valores por efecto de la devaluación. De todas maneras, algunas marcas ajustaron sus precios más que la suba del dólar. Esto tiene un efecto en los planes de ahorro que definen sus cuotas sobre la base del precio de lista. Es por eso que las suscripciones a este sistema se derrumbaron ante el fuerte aumento de esas cuotas. En cambio, para las compras en efectivo, los precios son distintos ya que las automotrices aplican importantes bonificaciones para atraer clientes. Por ejemplo, el Chevrolet Onix cuesta $605.900 de precios de lista pero, con la bonificación que se otorga en diciembre, se consigue por $549.900.

De esta manera, las empresas buscan reducir el elevado stock de unidades que se produjo por la caída abrupta del mercado a partir de la devaluación. La expectativa para 2018 era llegar al millón de unidades, pero cerrará en 800.000 mientras que para 2019 se esperan 650.000 vehículos. Este festival de bonificaciones hizo que en el año, la mayoría de las terminales perdieran plata en el mercado interno. Las que tienen mayor participación en las exportaciones compensaron los números rojos internos con las ventas al exterior, por la mejora de Brasil. La preocupación es, ahora, cómo se comportará el año próximo en cuanto a demanda y precios.

En el sector ya dan por descartado que el primer semestre de 2019 será malo, aunque esperan una recuperación en la segunda parte del año. De todas maneras, la situación es crítica en muchas concesionarias ya que tenían una estructura montada para un mercado de casi el doble del que será la realidad del año que viene. Un dato clave será lo que pase con el costo financiero que hoy hizo que desapareciera el crédito.
Fuente: Ámbito Financiero

Seguir leyendo

Las más vistas