El gobierno cuestiona el índice de pobreza de la UCA

La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, criticó la estadística sobre pobreza que difundió la Universidad Católica Argentina y aseguró que las mediciones deben hacer “no solo por ingreso, sino entendido multidimensionalmente”, en lo que representa un giro para el gobierno que siempre había confiado en esos datos.

Durante el último tramo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se tomó la polémica decisión de dejar de medir el índice de pobreza, bajo el escueto argumento de que no se podía “estigmatizar” a una parte de la población, por eso desde la oposición comenzaron a tomar como dato estadístico casi oficial lo datos que recogía el observatorio de deuda social de la UCA, que arrojaron un 33 por ciento de pobreza para diciembre de 2015.

El problema para el gobierno es que ahora esa medición arroja números por encima del 35 por ciento, es decir que sobre el final del gobierno de Mauricio Macri, hay por lo menos un 3 por ciento más de pobres que en el comienzo, lo que echa por tierra cualquier avance hacia la tan prometida “pobreza cero”.

Por eso la funcionaria ahora defendió al organismo nacional de estadísticas y aclaró que en cuanto a la medición de la pobreza “el objetivo tiene que ver con un trabajo que se hace como equipo desde el Gobierno, donde no es solo un ministerio sino todos los involucrados en este sentido, entendiendo a la pobreza no solo en medición por ingreso, sino multidimensionalmente”.

Lo que omite la funcionaria es que, con esa metodología, el Indec dilata los informes y los realiza de forma semestral, por lo que recién cerca del final de este año estarán las estadísticas de pobreza para los primeros meses de 2019, que además se descuenta que serán más altos que el 32 por ciento registrado en el segundo semestre de 2018.