El INDEC desmintió que haya crecido el acceso al agua corriente, cloacas y gas natural

La información de la Encuesta Permanente de Hogares que elabora el instituto que conduce Jorge Todesca concluyó que, en los últimos tres años, el acceso a esos servicios esenciales está entre estancado y peor que antes de la asunción de Macri.

La información contradice la versión de Casa Rosada basada en datos del Ministerio del Interior que encabeza Rogelio Frigerio, y utilizada por el presidente Macri quien, si bien admitió que creció la pobreza, contrastó esos datos con la mejora en infraestructura.

El Ejecutivo sostiene que el acceso a las cloacas creció 4,5% y al agua corriente un 1,6% durante la gestión Cambiemos. En el caso de las cloacas, entre los datos que promociona Macri y los del INDEC hay una diferencia de 1 millón de personas.

La EPH publicada la semana pasada refiere a las condiciones de vida de 27,9 millones de personas que viven en los 9,17 millones de hogares de 31 ciudades de todo el país. Este informe es la base de otras mediciones, como el índice de pobreza, empleo y desempleo.

Según este trabajo del INDEC en el segundo semestre de 2018 había 9,17 millones de hogares en los 31 aglomerados urbanos, lo que significa unos 300.000 más que dos años antes (total de 8,87 millones). Sin embargo, la gestión de Macri no sólo no aumentó el porcentaje de hogares y habitantes con acceso al agua, las cloacas y el gas, sino que en el mejor de los casos lo empató y en algunos lo disminuyó.

Las conexiones a la red de agua crecieron al mismo ritmo que los hogares, es decir actualmente unas 300.000 más que en 2016. Los accesos a cloacas, a un ritmo menor: 200.000 nuevos accesos contra 300.000 nuevos hogares. Y en el caso de la red de gas, a un ritmo sumamente inferior: solamente 130.000 nuevas conexiones.

Hay 570.000 habitantes nuevos desde finales de 2016 a la actualidad (pasó de 27,31 millones a 27,88 millones). Según el INDEC, la población con agua corriente aumentó lo mismo: hubo 580.000 personas más que accedieron a este servicio. No obstante, el organismo estadístico reconoció que el acceso a cloacas aumentó menos que el incremento de la población, ya que solamente hay 460.000 habitantes más con servicio en dos años, y que la cantidad de ciudadanos que accede al gas de red creció mucho menos: sólo 270.000 habitantes.

De esta forma, la conclusión del informe del INDEC es que hubo más conexiones en términos absolutos, pero no tantas como la expansión demográfica.

Traducido a porcentajes: a fines de 2016, el 87,8% de los habitantes tenía agua corriente. Esa cifra creció a 88,3% a fines de 2017 y cayó al 88,1% en diciembre de 2018. Las cloacas llegaban en el segundo semestre de 2016 al 65,3% de los habitantes, 12 meses después la cifra fue del 65,7% y a fines del año pasado se desplomó al 65,5%. Finalmente, la cantidad de personas que viven en hogares con gas natural se hundió del 65,7% de la población en el segundo semestre de 2016 al 65,3% dos años más tarde.

La contradicción entre los datos del INDEC de Cambiemos y los del Ejecutivo de Macri es tal que el secretario de Infraestructura y Política Hídrica del Ministerio del Interior, Pablo Bereciartua, cuestionó en diálogo con TN al propio organismo que depende de la administración a la que él pertenece: “Voy a pedir que se mire en detalle cómo mide el INDEC el acceso a agua corriente y la conexión a la red cloacal”.

Según el funcionario, la “muestra estadística” no se condice con la inversión que habría hecho el Gobierno para expandir esas redes. “Seguramente, lo que publicó el Indec es correcto y hay que destacar que la Argentina vuelve a tener información, pero la EPH hace un muestreo”, argumentó.

Bereciartua dijo que, “a pesos constantes de 2018, la Argentina venía invirtiendo 16.000 millones de pesos por año y desde 2016 el promedio oficial es de 21.000 millones por año, con picos de 23.000 millones de pesos, o sea, un 40% más”. Según el mismo relato, que no tiene en cuenta la devaluación y la inflación por lo que no sirve como referencia para sostener que la inversión fue mayor que en los años previos, “por primera vez, desde enero de 2016 se puso en marcha un sistema de licitaciones transparente, online, y llevamos 250 licitaciones, con precios que son 30% menores a los que había hasta diciembre de 2015”.

“Si hay 40% más de inversión con 30% de ahorro, casi se duplica la inversión y se hacen obras que antes no se quería hacer, sobre bases transparentes y auditables”, agregó, nuevamente excluyendo que la inflación acumulada en la era Macri supera el 150% y que el peso se devaluó más de un 250%.

En Twitter, Bereciartua negó la información del INDEC al mismo tiempo que intentó defender a la gestión PRO frente al kirchnerismo, ya que dijo que el macrismo está “duplicando la velocidad de incorporación de usuarios a la red de agua potable” porque “antes aumentaba al 0,2% anual hoy lo hace al 0,5%”, mientras que “en cloacas incluso es mayor ya que aumenta al 1,4% frente al 0,8%”.

Sin embargo, de los datos oficiales difundidos por Chequeado surge que entre 2010 y 2015 el gobierno de CFK avanzó en la cobertura de cloacas a un promedio de 1,8% y en agua potable a un 0,8% anual. Entre 2015 y 2018, tal como sostuvo Bereciartua a contracara del INDEC PRO, Macri habría avanzado 1,5 y 0,5% respectivamente.

Consultado por TN, el sociólogo Diego Born respaldó los datos del INDEC que contrastan con los de Macri: “La EPH tiene una representatividad muy alta. Como toda encuesta, tiene un margen de error. Cubre a la población de las grandes ciudades. En el caso del Gran Buenos Aires, está cubierto el 100 por ciento, los 12 o 13 millones de habitantes. En el interior, la cobertura es un poco menor al 50 por ciento. Cubre al 70 por ciento de la población urbana y al 62% de la población total”.

En cuanto al margen de error, para los servicios públicos, ronda en más o en menos el 0,3 puntos porcentuales. “En los datos que publica el INDEC, la confianza es del 90%”, destacó Born.