El próximo parlamento podría ser convocado a extraordinarias

Es un hecho que el presidente electo, Alberto Fernández, convocará a sesiones extraordinarias en diciembre para tratar el Presupuesto 2020 con la nueva composición parlamentaria en funciones, pero también se anexaría un temario de reformas en sintonía con su programa de Gobierno.

Será un fin de año intenso en el Congreso, luego de la parálisis en que estuvo sumido durante el 2019 debido a la coyuntura electoral y la falta de acuerdos.

La convocatoria formal será cuando Fernández asuma la presidencia y pronuncie su primer discurso ante la Asamblea Legislativa el próximo 10 de diciembre.

Ya hubo contactos informales iniciados por el futuro presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con los que probablemente sean confirmados como jefes de bloques de la futura oposición Mario Negri (UCR) y Cristian Ritondo (PRO), en la búsqueda de los consensos necesarios para poder sesionar.

El Frente de Todos debe sentarse a negociar con Juntos por el Cambio, que seguirá como primera minoría después del 10 de diciembre, y el quórum estará sujeto a los acuerdos que se puedan arribar.

El proyecto de presupuesto 2020, que contempla las estimaciones de ingresos y erogaciones totales, ya fue enviado por el Poder Ejecutivo en septiembre pasado, pero ahora se encuentra bajo proceso de revisión por parte de los equipos técnicos del presidente Mauricio Macri para actualizarlo a las necesidades del programa del Gobierno entrante, en el marco del proceso de transición.

Otro proyecto que para Fernández es prioritario y que buscará aprobar antes de fin de año es la creación del Consejo Federal de Seguridad con control parlamentario, que asumiría las funciones del actual Ministerio de Seguridad.

En carpeta también aparecen una “Ley de Góndolas”, congelada el año pasado en Diputados; un proyecto para captar inversiones en yacimientos hidrocarburíferos, una reforma tributaria en beneficio de las pymes, la creación de un Consejo Económico y Social, y una norma vinculada a regular la reestructuración de deuda externa, aunque primero Fernández quiere acordar con los acreedores.