¿Le habrá llegado a la política el tiempo de ajuste?

Una transición no tan ordenada

“Tenemos casos de nepotismo, de avasallamiento, cuestiones relacionadas con el clientelismo partidario”.

“No hay nada excluido en las designaciones directas que se han hecho en cargos jerárquicos clave de las estructuras administrativas o de servicios. Y por otro lado también las contrataciones de último momento que involucran, justamente, en la gran mayoría de los casos a familiares, amigos y parientes de funcionarios de turno”.

Las declaraciones corresponden a una alta fuente legislativa.

El listado que compone el rubro “reubicación escalafonaria” sorprende a propios y extraños.
El hermetismo con el que se ha manejado la estructura legislativa provincial en materia “designaciones” y “reubicación” parece haber llegado a su fin.

En sendas reuniones que mantuvo el Gobernador Gustavo Bordet con legisladores entrantes, surgió la directiva, sin intromisión en un poder independiente, de revisar el gasto en personal de las cámaras legislativas provinciales.

A la causa “contratos”, que escandalizó a propios y extraños, podría sumarse, en breve, un nuevo dato que de confirmarse indignará a la población.

En estos temas tenemos que ser muy claros y empezar a pedir los mecanismos de transformación que genere la transparencia de la información, de la administración pública, que genere la transparencia del manejo del empleo público porque si no empezamos a desandar estos caminos, estas historias se van a empezar a repetir ante cada recambio de gobierno.

Según fuentes parlamentarias, Bordet instó a transitar un camino, un proceso, para ir mejorando la eficiencia del gasto.

Más allá de las cantinelas de pasillo, de reclamos en voz baja, de preocupación por la imposibilidad de “pagar” favores políticos a futuro, hay legisladores que confiesan su incondicional apoyo a Bordet.

La revisión bien podría impactar en las relaciones personales e institucionales, sin embargo entienden que es absolutamente necesario recomponer los lazos con la sociedad demostrando signos de austeridad y solidaridad, la misma solidaridad que se le requiere al ciudadano contribuyente.