Nuestro Río Paraná es parte de la casa común

Opinión por; Lic. Oscar Barbieri Secretario General Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento Seccional Paraná

Sin lugar a dudas estamos transitando una etapa sumamente difícil con la pandemia del COVID-19 que va a requerir de los mayores y mejores esfuerzos para pasar estos meses complejos. Es imperioso además que ya podamos empezar a pensar en el después, en planificar desde ahora como vamos a reactivar la economía para revertir esta situación crítica que está pasando nuestro país, y sobre todo, los más vulnerables, los jubilados, la clase trabajadora, media, las economías populares y las PYMES.

Es aquí nuevamente cuando reclamamos en voz alta que nuestra Hidrovía tenga el rol que se merece aportando al desarrollo nacional.

Funcionarios y autoridades de las distintas áreas relacionadas con este tema, podrán decirnos están planificando? Como acompañan a nuestro Presidente , a nuestra Vicepresidenta y al pueblo?

Es dable preguntarse qué hace al respecto la Subsecretaria de Puertos y Vías Navegables, que nos propone como política pública para aportar a superar esta crisis y planificar el futuro? Y la Comisión de Intereses Marítimos Fluviales y Pesqueros de la cámara de Diputados de la Nación?

Estamos ante una sequía muy importante que trae consecuencias enormes tanto al medioambiente como así también a las actividades económicas relacionadas al río, la generación de energía, la toma de agua para las ciudades, etc. Es necesario dragar los accesos a los puertos y los canales secundarios para que no quede parada la actividad fluvial. Las consecuencias, de seguir así, van a ser muy graves.

Es bueno saber recordar que en otros tiempos las dragas del Estado Nacional estaban operativas frente a las emergencias nacionales, como en los 80 con el Túnel subfluvial, en los 90 con rellenos donde luego se construyeron viviendas sociales en Barranqueras.

Hoy todas esas dragas de encuentran amarradas, como la Draga 402C en Paraná, la 258 en Concepción del Uruguay, la 403 en Corrientes y la 261 en Río Plata, en una larga y triste espera de funcionarios a la altura de las circunstancias.

Si queremos construir una gran nación, es tiempo de planificar en serio y de actuar. Es tiempo de tomar decisiones. La Argentina y nuestro Presidente necesitan de todos, pero sobre todo de funcionarios que funcionen. No es tiempo de hacer la plancha. La Hidrovia no es solamente una Cabina de Peaje, es sin lugar a dudas una enorme herramienta para el desarrollo nacional para la inclusión social.