Paraná, Ciudad paisaje, la negación de la Planificación Urbana

Por Alejandro Di Palma

Durante el año 2017 fue debatida e inclusive promulgada una ordenanza normativa sobre “las disposiciones generales relativas a Estaciones de Servicio y bocas de expendio de consumo propio”, normativa que fue finalmente publicada el 02/01/2018 (extraña fecha por la inacción de la Municipalidad durante estos periodos estivales) y por ende en ese preciso momento resultaría ser pasible de aplicación a cualquier instalación referida a este tema (Ordenanza Nº9648).

A través de esta, el Municipio definió una Política de Planificación que impide la instalación a futuro de Estaciones de Servicio en zonas específicas, esta planificación implica como en toda ciudad moderna, la desactivación paulatina de las Estaciones de Servicio incluidas en estas zonas, ya que se les impide por ejemplo cambiar de Razón Social y comienzan a operar complicaciones operativas, a fin de materializar estos planes urbanísticos directores que fueron definidos a través de estas regulaciones. Hasta este punto nada que llame la atención ya que esta acción resulta ser un calco de normativas que fueron ya promulgadas en otras ciudades, que para dejarlo claro… digamos que fueron la avanzada de este tipo de acciones en Argentina.

Agrego así mismo que como es costumbre en esta ciudad, las empresas, personas u organizaciones que tienen que ver con el tema a regular, jamás son participadas para opinar, debatir o sugerir, es preferido en general el silencio que a veces permite que tanto ediles o funcionarios que no tienen la menor idea del tema específico terminen definiendo estas regulaciones, lamentablemente nuestra ciudad resulta un muestrario de estos yerros, falta de planificación y servicios.

Resulta que una vez cerrada la Estación de Servicio de Calle Buenos Aires y Cervantes y permítanme recordar que ese cierre resultó en un escándalo ventilado por todos los medios locales por haber dejado a todo el personal (entre otros) sin previo aviso en la calle, la misma quedo durante muchísimo tiempo cerrada y en condición de ruina, creo que a esto generalmente se lo denomina “cierre de un comercio”, lamentablemente podemos ver cientos de estos ejemplos en cualquier rincón de nuestra ciudad, todos victimas de un desastre económico que impacto al país, ahora bien, este caso en particular esta propiedad resulta ser de la misma Empresa Petrolera (Panamerican Energy – Axion para la gente) esta gente gestiónó una habilitación comercial, luego de la promulgación de esta Ordenanza, que claramente fue sancionada para evitar esta reapertura ya que en ese preciso momento el comercio estaba CERRADO y se encuentra dentro de la zona de veda de estas actividades. En definitiva con la gestión de esa factibilidad inclusive a nombre de una firma que nunca operaría la estación, se permitió violar en muchísimos puntos la Ordenanza directora de este Plan Urbanístico, hemos visto de esta manera una flagrante transgresión tanto a Normas como a una definición de planeamiento que en todo caso adhería a la lógica de impedir la existencia de estos comercios peligrosos en lugares complejos de las ciudades, como claramente son los centros urbanos.

Me permito recordar que en esta ciudad se produjo un siniestro de magnitud, la explosión de un tanque de combustible mientras se estaba realizando una descarga de combustible en el acceso Norte, gracias a Dios una zona alejada, esto fue el 23 de Diciembre del 2016, el pasado Jueves 06 de Febrero una explosión en un deposito de combustibles en Recreo (Santa Fe), en ambos accidentes se prefiere referirse vagamente a las perdidas humanas, accidentes que intentan invisibilizarse, pero más allá de las actitudes de las autoridades, el peligro está latente y parecería tener sentido evitar este riesgo en una zona como las vedadas por esta normativa violada (Ordenanza Nº 9648), en el caso que nos ocupa con decenas de interferencias indiscutibles, no solo una zona densamente poblada sino el paso obligado para el ingreso al centro, una calle que conduce a la mayoría de las líneas de transporte urbano, sin contar, innumerable cantidad de Organismos Públicos, Bancos y Comercios.

La habilitación de este Comercio fue sin dudas un acto tan temerario como irresponsable y sobre el cual toda responsabilidad civil ante un accidente recaerá sobre el erario publico por tan aventurada omisión a la propia normativa sancionada.

Toda gestión ante la Municipalidad de solicitud de información o denuncia es dilatada, los tramites son misteriosamente extraviados contestándose meses después con respuestas incompletas, vagas y dilatorias.

Paraná, ciudad Paisaje….