El secretario general del gremio, Abel Antivero, criticó la falta de diálogo del Gobierno provincial a un mes del inicio de clases. «Hoy encontramos docentes que venden sahumerios para llegar a fin de mes», graficó sobre la crisis del sector.
PARANÁ – A poco más de treinta días para el inicio del ciclo lectivo 2026, el clima educativo en Entre Ríos suma tensión. La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) reclamó formalmente una convocatoria urgente por parte del gobierno de Rogelio Frigerio para discutir salarios, advirtiendo que, sin diálogo ni propuestas concretas, el comienzo de clases previsto para el 2 de marzo corre riesgo.
Abel Antivero, titular del gremio mayoritario, fue tajante al describir la situación: “Nuestra intención es salir del índice de pobreza y apuntar a cubrir la canasta básica. Es un proceso de reconstrucción que requiere planificación, pero hoy no vemos vocación de diálogo en el Gobierno”.
«Docentes vendiendo sahumerios»
Uno de los puntos más crudos del diagnóstico gremial fue la descripción de la realidad socioeconómica que atraviesan los maestros entrerrianos. Según Antivero, el deterioro salarial de los últimos años ha empujado a muchos trabajadores de la educación al pluriempleo informal o a emprendimientos de subsistencia.
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Sostén de familia: El gremio destaca que una gran proporción de las docentes son mujeres jefas de hogar que no logran cubrir las necesidades básicas.
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Economía informal: «Hoy encontramos docentes que venden sahumerios, velas aromáticas o productos de cosmética para poder llegar a fin de mes», enfatizó el dirigente, vinculando esta situación a la falta de fortalecimiento del «bolsillo del trabajador».
Críticas a los informes de «eficiencia»
Antivero también salió al cruce de los recientes informes de la organización «Argentinos por la Educación», que dan cuenta de una baja en la natalidad y una consecuente caída en la matrícula escolar. Para AGMER, estos reportes no son ingenuos y buscan instalar un discurso de «ajuste y privatización».
«Hablan de ‘eficiencia’ y ‘optimización de recursos’, términos de los que estamos alejados. Si hay menos chicos, debería haber una oportunidad para mejorar la calidad educativa con más docentes por aula, pero con un gobierno con vocación de ajuste, esto se traduce en cierre de escuelas y cargos», advirtió.
El factor tiempo: La cuenta regresiva al 2 de marzo
Desde el sindicato responsabilizan exclusivamente al Ejecutivo provincial por la demora en la apertura de la paritaria. Aunque mantienen contacto técnico con el titular del Consejo General de Educación (CGE), Carlos Cuenca, aclaran que no existe un interlocutor para la cuestión salarial.
«Queríamos sentarnos con tiempo para evitar medidas de fuerza y que los chicos estén en las aulas. Siendo 30 de enero, todavía no nos han convocado», concluyó Antivero, dejando la pelota en el campo de la Casa Gris.
