Policía intervino en fiestas clandestinas

La Policía aseguró que la madrugada del 1° de enero tuvo algunos inconvenientes y tuvieron que intervenir en diversas fiestas clandestinas.

Cerca de las 3.30 tomaron intervención en calle Carlos Mastronardi. El dueño de la casa, de 23 años, exhibió una habilitación municipal para un evento privado, en el cual no se detallaba específicamente qué tipo de evento. En el lugar había aproximadamente 40 personas y en la parte externa 50 personas con vehículos. Se notificó al dueño y se dispersó a la gente que estaba en la fiesta.

Asimismo, en calle Bazán y Bustos, la Policía logró visualizar que de una vivienda salían cerca de ocho autos. Intervinieron en el lugar pero ya no había nadie. Se notificó al propietario de la casa sobre el DNU.

Por otra parte, en calle Cornelio Savedra, entre Fuentealba y Martin Moussy, se tomó intervención policial. Se observó que al lugar concurría una multitud de jóvenes, todos de barrio El Morro e inmediaciones. Estaban de fiesta con equipos de música y luces en Calle Saavedra, lugar donde ya se había notificado durante el día de la prohibición y realizado el secuestro de los baños químicos.

En el mismo lugar, dos grupos comenzaron a pelearse, a arrojarse botellas y a utilizar elementos cortantes. Se procedió inmediatamente a despejar a la gente. Colaboró personal del GIA, a quienes le arrojaron botellas y piedras.

Otra de las intervenciones de la Policía fue en Avda. Ejército y Pedro Balcar. Allí se observó un grupo de jóvenes con bebidas, quienes comentaron que se dirigían a una fiesta. La Policía encontró un predio cerrado con toldo, baños químicos, música y una barra de bebidas. En ese sitio había cerca de 20 personas. El organizador dijo que era una reunión familiar.

Además, en División de los Andes y Lisandro de la Torre, se corroboró que en una Quinta se estaba realizando una fiesta sin autorización y habilitación. Participaban más de 100 personas. Un joven de 19 años fue notificado del DNU.

Por último, en Av. Don Bosco y Gobernador Maya se encontró una fiesta electrónica. Un hombre de 31 años dijo que alquiló el predio para hacer el evento de Año Nuevo. Mostró documentación que acreditaba habilitación. Adentro había más de 100 personas sin cumplir distanciamiento social. Se labró el acta pertinente y se clausuró el lugar.

El Once