Qué se juega en la interna del peronismo en Paraná

El PJ capitalino tendrá ocho listas en el cuarto oscuro este 14 de abril, una de ellas lleva sólo candidatos a concejales, y dos no van pegadas a la boleta del Gobernador. Desde luego, el favorito es Adán Bahl, por primera vez expuesto a las tempestades de una contienda; en el pelotón de seguidores también habrá disputas de relevancia.

Devolverle al peronismo paranaense la intendencia, encaramarse como referente principal y así darle cierta unidad al fragmentado espacio local y comenzar a delinear un proyecto a largo plazo cimentando su camino hacia la gobernación, en ese orden, son los principales desafíos que aparecen en el horizonte del actual vicegobernador. Ese trayecto tendrá su línea de largada en las PASO del domingo 14 de abril. Habrá competidores internos que, todo indica, no alcanzarán a hacerle sombra a Bahl, pero aportarán mayor atractivo a la elección.

En total son ocho listas, contando la 151, “Yo creo”, que encabeza el vice de Bordet; la 17, “Lealtad y dignidad”, lleva a Samuel Palacios como precandidato a intendente; con el número 37, y el lema, “Sumemos”, Gerardo González, volverá a ser de la partida; Sebastián Miccelli va al frente de “Peronismo de base”, lista número 412; “Unión ciudadana”, compite con el número 65, y su candidato a intendente es Roberto Schunk; Fernando Sibufsky, irá por la intendencia por la lista 69, “Paraná tiene futuro”; y Cristian Ulián, por la 9, “Gobernar para la familia”. Por último, Jorge Alberto “Quinoto” Vázquez, encabeza una lista de concejales, con el número 204 y el nombre “Fuerza justicialista”. De todas estas listas que aparecerán en el cuarto oscuro, sólo dos no pegaron con la lista 2, que impulsa la reelección del gobernador Gustavo Bordet, la 204 y la 17.

En ese contexto es que el principal desafío para la lista de Bahl y el peronismo local en general, es mostrar fortaleza frente a Cambiemos que viene de ganar la intendencia paranaense por una ventaja de más de 20 mil votos. Es decir, el PJ arranca de atrás y necesita aparecer, sino recuperado, al menos triunfante sobre el espacio que encabeza Varisco. Lo contrario pondría más empinada la cuesta. El intendente va por la reelección y eso es una fortaleza, pese a su cuestionada gestión y la gravísima causa por narcotráfico en su contra que cursa en el fuero federal. A pesar de esa adversidad y el reciente gag de la noticia que lo da por enganchado clandestinamente a la red eléctrica, no se ve claramente un derrumbe electoral del jefe radical del Cambiemos paranaense.

El favorito del peronismo deberá concentrar la mayor cantidad de votos en la interna, ese no parece ser un escollo, y aparecer ganador en la comparación con el oficialismo comunal, que será la lectura principal del escrutinio. A esto último se apuntarán las energías.

Al interior de las PASO del justicialismo, el contendiente elegido por Bahl, por lógica, será el candidato de Unión Ciudadana, que no es lo mismo que Unidad Ciudadana, pero en este caso, casi. La decisión del vice de no aceptar la inclusión por arriba de los referentes de este espacio enmarcados en el acuerdo Bordet – Urribarri, alienta esa tesis. Schunk apuntará a captar todo lo que esté cerca del peronismo kirchnerista y del kirchnerismo a cecas, no será una tarea fácil. Bahl, disputará votos ahí para dejar en claro que no hay tal división entre el peronismo que él representa y el que se identifica a nivel nacional con la figura de Cristina Fernández. O, en todo caso, exponer que es un espacio muy minoritario. Esa es, a la vista, la única interna posible y saldarla resulta relevante en vistas al camino de unidad del peronismo local, necesario para comenzar a delinear un proyecto a largo plazo que le permita al vice ser gobernador, un anhelo que corre a la par que el del PJ de Paraná de romper la hegemonía concordiense en el Ejecutivo provincial. Aceptar referentes de Unidad Ciudadana en la lista de concejales y más aún, en la vicenintendencia, como se rumoreó en su momento, hubiese sido arriesgarse a extender y potenciar la interna local. Puesto a decidir en qué lugar debían ir los precandidatos de UC, Bahl hubiese elegido el de la lista a enfrentar. No hubo tal porque UC no alcanzó a acordar la fórmula, pero lo intentó a pesar de tener los minutos contados. Para la anécdota y el análisis fino quedarán las acusaciones del espacio integrado por Pedro Báez, dando a entender que Solanas metió la cola para que esa lista fracase. Schunk y Jorge Barreto, agradecidos. Estarán en el segundo lugar, resta definir por cuanto y si les alcanza para ubicar al diputado nacional mandato cumplido en un lugar expectante de la lista de concejales para la general.

Un tercero en discordia, que deberá apuntar a romper esa polarizacioncita para que su trabajo recorriendo el territorio no caiga en saco roto, es Fernando Sibulofsky, precandidato a intendente por la lista 69. Tiene chances de disputar el segundo lugar, principalmente por su trabajo previo que le permite contar con cierta visualización en el electorado peronista, contrarrestando de esa manera los votos que Unión Ciudadana recibirá por traslación más electorado propio. Allí habrá otra lectura interesante de registrar para el microclima paranaense. No se avizora otro competidor que pueda colar en esa dupla que definirá el segundo y tercer puesto en el podio electoral del peronismo, pero existen los imponderables. Aquí, también cobrará relevancia cuánta ventaja saca Bahl sobre su inmediato seguidor.