El gobernador entrerriano formó parte de la comitiva de 13 mandatarios que acompañaron la jura de «El Colo». En paralelo, mantuvo un encuentro de trabajo con Santilli y el sanjuanino Marcelo Orrego buscando fortalecer la agenda federal.
En una fuerte muestra de gobernabilidad y respaldo federal, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, estuvo presente este martes en la Casa Rosada durante la jura de Diego Santilli como nuevo Jefe de Gabinete de la Nación. El ex diputado del PRO asumió formalmente ante el presidente Javier Milei, en reemplazo de Manuel Adorni, quien presentó su renuncia tras quedar envuelto en denuncias por presunto enriquecimiento ilícito.
El desembarco de Santilli busca «oxigenar» un Ejecutivo nacional que llevaba cerca de tres meses paralizado por la situación judicial del funcionario saliente. En ese marco, la presencia de Frigerio y otros 12 mandatarios provinciales marcó un punto de inflexión que el propio Gobierno nacional leyó como una «buena señal» de cara al futuro político.
Agenda federal y respuestas para Entre Ríos
Apenas finalizado el acto protocolar, Frigerio utilizó sus redes sociales para expresar su optimismo respecto al rol que ocupará Santilli, un dirigente con el que comparte terminal política en el PRO.
“Estoy convencido de que vamos a seguir fortaleciendo una agenda común entre Nación y las provincias para avanzar en las reformas que la Argentina necesita y seguir consiguiendo más respuestas para los entrerrianos”, afirmó el mandatario provincial.
La sintonía entre los gobernadores dialoguistas y el flamante jefe de ministros quedó en evidencia rápidamente. El propio Santilli destacó el trabajo en conjunto que se viene realizando y que permitió la sanción de «leyes estructurales para la República Argentina que no habían sucedido en 50 años».
Cumbre de trabajo en Casa Rosada
Frigerio no se limitó a la foto protocolar de la jura. Según se informó, el gobernador entrerriano mantuvo una reunión de trabajo clave junto a Santilli y a su par de San Juan, Marcelo Orrego.
El encuentro sirvió como un primer acercamiento formal para empezar a destrabar la agenda de obras, fondos y gestiones de las provincias con la Casa Rosada, las cuales venían demoradas por el desgaste y la posterior salida del exjefe de gabinete.
La trastienda de una jura con tensiones y tregua interna
Mientras los gobernadores pasaban por el despacho de Santilli para augurarle éxitos en la gestión, la jornada dejó ver la trastienda de la salida de Manuel Adorni. El funcionario saliente, que se despidió de gran parte del gabinete nacional, pasó de largo y evitó saludar a la ministra y jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, con quien mantenía un duro enfrentamiento interno.
Consultado sobre el futuro judicial de su antecesor —quien aseguró que se defenderá en los tribunales «sin fueros y sin privilegios»—, Santilli fue tajante ante la prensa: «A mí me toca asumir un nuevo rol, no tengo que determinar cuál fue la visión de uno u otro».
Pese a ese foco de conflicto, la llegada del referente del PRO logró generar un clima de optimismo en los pasillos de Balcarce 50. El recambio ministerial funcionó además como una «tregua» para las distintas facciones de La Libertad Avanza, donde sectores históricamente enfrentados se mostraron conformes con el inicio de esta nueva etapa.
