Se acentúa la caída del empleo, en Entre Ríos hubo 1819 despidos hasta abril

Esa fue la caída de los ocupados formales en los últimos 12 meses. También se redujo el salario real y la expectativa de creación de puestos privados.

El deterioro del mercado laboral se profundizó en marzo con la reducción de 30.000 empleados formales mensuales y 268.000 en los últimos 12 meses a nivel país. Las mayores bajas se dieron entre los asalariados privados y los inscriptos al monotributo social, según los datos difundidos este jueves por el Ministerio de Producción y Trabajo.

En Entre Ríos, la caída del empleo formal no escapa al contexto nacional.

Las cifras muestran una acentuada caída en tres rubros:

El comercio registra en los primeros cuatro meses del año 620 despidos, siendo el rubro que más desempleo formal generó en la provincia.

Lo sigue de cerca el sector vinculado a la industria, ahí la caída del empleo formal acumuló 345 nuevos desempleados.

La cifra oficial, a la que tuvo acceso INFOPARANA, marca también un retroceso en la cantidad de empleo formal en la construcción. 294 despidos se contabilizaron hasta finalizar Abril.

Este indicador es relativo ya que el sector es uno de los más precarizados y no se contabilizan la cantidad de despidos en el sector informal.

1819: Es la cifra final de cesantías en el empleo formal entrerriano desde enero hasta abril del corriente.

El retroceso refleja el desplome del 6,8% de la economía en marzo pasado, la mayor caída del 2019, según el INDEC. Las cifras del mercado de trabajo, a su vez, muestran una reducción del salario real y menores expectativas de creación de empleo en las empresas, en contraste con la recuperación pronosticada por las autoridades en los últimos días.

La cantidad de trabajadores registrados en marzo fue de 12.079.100 millones, un 2,2% por debajo de los 12.119.700 millones existentes en igual mes del año pasado. De ese modo, el nivel de ocupación retrocedió a parámetros de hace casi dos años atrás. En términos mensuales desestacionalizados, la caída fue del 0,3%.

El rubro más afectado fueron los empleados privados, con una baja interanual de 207.000 personas (-2,4%). Le siguieron monotributistas sociales al disminuir en 64.000 (13,3%) por cambios en las alícuotas del monotributo, mientras que los empleados públicos crecieron en 4.000 (0,1%) por contrataciones en los municipios, según explicaron las autoridades.

Dentro del sector privado, los asalariados dismininuyeron un 2,5% interanual, la mayor caída desde el inicio de la serie en enero de 2014 lo que implicó 161.000 trabajadores registrados menos. Entre los rubros con mayores bajas, la industria perdió 69.000 ocupados (-5,8%), comercio, 46.000 (-3,9%) y transporte, 18.000 (-3,3%).

Tanto el bloque manufacturero como el mercantil registraron una fuerte retracción de su actividad en marzo, afectados por el menor consumo, la alta inflación y las elevadas tasas de interés, entre otros factores.

En cambio, la explotación de minas y canteras creció en 6.000 empleados (7,9%); pesca en 700 (5,3%) y enseñanza en 4.000 (1,1%). Así, la expansión se concentró solo en 5 de 14 actividades, lo que no llegó a compensar el retroceso en las principales ramas generadoras de empleo.

A nivel regional, solo dos jurisdicciones registraron aumentos interanuales en la cantidad de asalariados privados: Neuquén (5%) y Santa Cruz (0,9%). Las mayores caídas se dieron en Tierra del Fuego (-11%), Catamarca (-7,6%), Chaco (-6,6%) y Formosa (-6,4%).

Por su peso en el empleo total, las provincias que más impactaron en la dinámica general fueron Córdoba (-4,1%), Buenos Aires (2,5%), Cuidad (-2.4%) y Santa Fe (-2,2%).

Las otras modalidades de ocupación privada afectadas fueron los monotributistas por la caída interanual de 47.0000 trabajadores (-2,9%) y los autonómos por la pérdida de 11.000 (-2,8%). Las empleadas de casas particulares, en cambio, fueron las únicas que registraron un crecimiento, al aumentar en 11.000 (2,4%).

En cuantos a los ingresos, el salario nominal promedio de los asalariados privados se incrementó un 41,9% frente a marzo del 2018 y alcanzó $41.359. Como la inflación en igual período fue de 54,7%, la remuneración real promedio se redujo un 8,3% interanual, según el reporte de trabajo registrado.

Las señales a futuro no permiten anticipar una mejora del mercado laboral. Mientras el 5,5% de las empresas espera aumentar su dotación de personal en los próximos tres meses, el 6,5% prevé disminuirla. Como resultado, las expectativas empresarias de contratación arrojaron una baja del 1,1%.