Sin Presente no hay Futuro

Por Alejandro Di Palma

El efecto del COVID retrajo las ventas de combustible de forma dramática, a tal punto que
muchas destilerías dejaron de funcionar y las redes de venta de estas empresas están
siendo provistas a partir de la existencia en sus depósitos, durante estas primeras fases las
ventas generales rondaban el 20% de las ventas de principio de año, que explicaban, así
mismo, una recesión antológica.

Luego se verifico una evolución positiva de estas ventas que abono la teoría de una
tendencia rápida hacia una normalización, sin embargo, hemos visto en distintos puntos del
país que, más temprano que tarde, se han verificado eventos sanitarios que justificaron un
retroceso del camino señalado, la vuelta a los primeros estadios de las fases de
distanciamiento, trajeron otra vez, una caída importante de la actividad económica y con
ella de nuestras ventas.

Podemos suponer que estos episodios van a ser recurrentes y universales dentro del
territorio de nuestro país, por ende, este fenómeno aporta otro grado de incertidumbre
sobre la duración de este evento catastrófico.

Hemos ofrecido estudios simples que permiten verificar sin duda alguna, que la mayoría de
la red de Axion (411 estaciones sobre 551 -75%) resulta estar con ventas (abril 2020)
inferiores a los 150M3, o sea por debajo de cualquier punto lógico de equilibrio económico.

Con todo lo anterior podemos concluir sin temor a equivocarnos que estamos ante una
crisis sin precedentes en términos de su profundidad y toda pretensión de imaginar su
duración choca inmediatamente con un vasto universo de incertidumbres, esta claro que
considerando lo anterior, necesitamos resolver la coyuntura, “sin resolver este presente,
todo futuro resulta cada vez más imperfecto”.

Deviene entonces relevante una discusión sobre la RENTA de EMERGENCIA, así mismo esta
claro el hecho de que esta discusión deberá ser llevada adelante con las Empresas
Petroleras ya que parecería lógico suponer la imposibilidad de modificar el precio al público,
entonces surge claro un posible camino para las Empresas Petroleras, que ya han recibido
un combo de subsidios, de similares características a la crisis, es decir… “sin precedentes
históricos”.

Ese camino, es el de la DILACION… mientras más tiempo pase, nuestras PYMES deberán
justificar a su estricto cargo todos los quebrantos propios de sostener en funcionamiento
todo este “aceitado mecanismo”, que consiste en “la red comercial”, un combo que viene
con un ejército de trabajadores formales, cuyos sueldos fueron incrementados por encima
de todo índice inflacionario, digamos a cuenta de una incierta lógica de dolarización de los
combustibles que vendemos, tanto así como de una insostenible política monetaria.

Todo lo anterior explica en forma sumaria, el estado de compromiso económico en el que
estamos inmersos, por ende, resulta inevitable requerir una INMEDIATA discusión de una
RENTA que nos permita subsistir a la mayoría de los actores del sector, los que
participamos de esta tragedia.

Creo que la elocuencia de nuestra precariedad, justifica la necesidad de concentrarnos en
esta discusión como única lucha, no vamos a sostener nuestras PYMES con acciones
menores como pueden ser reducciones en las comisiones por programas comerciales,
ventas de GNC o canon del Shop, eso solo representa un placebo que persigue el efecto
distractivo típico de un “caramelo de madera”.

También tenemos que reconocer que, para llegar a buen puerto en una negociación, es
necesaria una posición sólida, recordemos que, “desde la fuerza se negocia, desde la
debilidad se rinde” ….

Luego de esta necesaria etapa de preparación, que consiste en juntar la fuerza que surge
desde la cohesión, vendrá el momento de la negociación propiamente dicha, creo que en
esa etapa cabe una frase de Sartre… “En el futbol todo se complica con la presencia del
equipo rival”.