Tribulaciones Argentinas sobre el acuerdo Chino

Por Alejandro Di Palma, Productor porcino de Entre Ríos

“Si no puedes ser fuerte, pero tampoco sabes ser débil, serás derrotado” (SUN TZU- El Arte de la Guerra).

Aceptar como UNICA ALTERNATIVA para el Proyecto de Producción Porcina con destino a China, el formato que es ventilado, es un claro gesto de DEBILIDAD extrema.

El Estado

Podemos ver como los Estados son siempre los “Directores” de los procesos económicos con independencia de las ideologías, esto puede analizarse a través de ejemplos concretos: Estados Unidos, China, la mayoría de los países del Sudeste Asiático, Europa con su Mercado Común Europeo, etc. Al analizar los debates Argentinos, vemos que el cuestionamiento de la participación del Estado, contrasta francamente con la reivindicación del Mercosur, que muchas veces resulta verificarse paralelamente y particularmente debemos comprender que estos postulados que proponen la inacción del Estado, solo responden a prejuicios ideológicos que se justifican con la incorporación en el discurso a modo de reemplazo, de una figura tan difusa, intangible y ciertamente impredecible como “el Mercado”.

El Proyecto – un paquete cerrado

El acuerdo que nos convoca, trae impresa una matriz productiva que viene “en COMBO”, una suerte de MC Donald pero que, esta vez “llueve desde el Oriente”. Entendemos que el debate debería centrarse en el profundo análisis critico de ese formato pretendido y las implicancias que este podría tener, en ese sentido nos permitimos hacer algunas consideraciones leves sobre este tema.

La matriz de producción que se adopte, NO puede ser justificado desde el capricho, ni desde la comodidad, el Estado no se puede relajar en estos aspectos que serán resueltos por el Mercado, simplemente por el hecho de que, ese nivel de producción pone en riego el actual entramado productivo, que, para los que no repararon en el detalle, está compuesto por cientos y miles de productores pequeños y medianos.

Algunos problemas

El simple derrame de producción desde ese “canal de exportación” que propone este proyecto, podrá destruir con la velocidad del rayo a nuestro sector productivo (la sobreoferta derrumba los precios de venta de estos productos, con características de producción Just in Time), luego, resulta imprescindible la existencia de DOS canales, uno de exportación y otro reservado para el mercado Interno. Quien garantizará el necesario aislamiento de estos canales ?… el Mercado ?

Resulta relevante la inclusión del actual entramado productivo en ese eventual cambio radical de la matriz productiva (de cereal a carne), evitar la Concentración que se propone es importante ya que esa polarización productiva rara vez “derrama”.

Una alternativa sensata e inclusiva

Las ventajas de una producción con actores más pedestres, resulta incuestionable, mayor tasa de empleo, mayor número de emprendimientos geográficamente dispersos, menores impactos medioambientales, en definitiva, mayor “derrame”, este último viene siempre de la mano de una pequeña perdida de “eficiencia”.

Este tipo de asociativismo incluiría a los actuales frigoríficos, proveedores de insumos y servicios, tanto así como generaría nuevos emprendimientos vinculados a esta actividad, reduciendo la inversión y sumando actores locales a un proyecto que, hasta ahora, intenta “aterrizar”, absolutamente cerrado como un paquete incuestionable (“BUNDLE”), en formato que claramente NO resulta ser el mejor, por lo menos para la mayoría. La Política productiva, NO puede ser el resultado de un acuerdo de intereses sectoriales, mucho menos aun de intereses extranjeros donde no sean consideradas cuestiones locales.

La Concentración y sus efectos

Esto anterior es en definitiva la antítesis de la concentración, la cual que se vincula con las ventajas de la producción en gran escala, el rasgo saliente de este proceso ha sido el desarrollo de las empresas corporativas, conglomerados empresarios o combinaciones. La firma conglomerada reúne en una sola empresa a distintas ramas de la industria que, en general, o representan etapas sucesivas de la elaboración de la producción, o son ramas subsidiarias entre sí.

Un dato paradigmático y descriptivo de los efectos de la Concentración, podría ser el siguiente: en 1988 había 1,4 millón de residentes permanentes en el campo. El año 2018 esa cifra bajó a 733 mil, con 83.234 personas mayores a 65 años. El momento más fuerte de expulsión se dio en el período 2002-2018, donde se observó una caída de 500.000 personas residentes en 16 años, un promedio de casi 24.000 personas que debieron enfrentar el éxodo cada año. La mitad de la población residente en explotaciones agropecuarias migró del campo a la ciudad y uno de cada 9 de los que perdura viviendo en las explotaciones es un adulto mayor. Otro dato que aporta información en este sentido es el de las viviendas censadas: sólo 257.500 de 332.700 las casas relevadas en las explotaciones agropecuarias están habitadas. Esto significa que existen unas 75.000 taperas.

Un paradigma a quebrar

A fin de aportar claridad al análisis, resulta relevante una simple comparación contra la actual producción cerealera a la cual suman miles de productores de distintos tamaños, aunque ciertamente concentrados ya que la mayor producción hoy se explica en muy pocas manos, digamos 2.000… todos sin excepción venden a una empresa que luego materializa las exportaciones (entre las principales 10 empresas se resuelve la exportación del 90% de la producción agrícola). Esta NUEVA propuesta resulta cambiar el actual paradigma de concentración para SUPERARLO RADICALMENTE, aquí NO existen productores en cantidad, los pequeños o los medianos e inclusive los grandes, ya NO EXISTEN, quedan solo un puñado, solo 20 (SON PRODUCTORES VEINTE), ni siquiera empresas que colectan las producciones individuales, ya que el volumen de cada productor seria de tal magnitud que la exportación podría ser directa.

Sin ánimo de introducir una temática conservacionista o bien anti-agrícola, parecería que el modelo actual de Producción tiene muchos aspectos que resultan, como mínimo cuestionables, de manera que quizás ante un hito que bien podría cambiar el paradigma de Producción Nacional, nos debemos un debate que incluya una serie de cuestiones negativas que NO podemos seguir escondiendo.

ENTONCES, podrá ser cierto que la HIPER-CONCENTRACION es la que hoy nos propone una NUEVA salida ?.

“Un ejército no tiene formación constante, lo mismo que el agua no tiene forma constante, se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose según el enemigo” (SUN TZU- El Arte de la Guerra).

El Arte de la guerra – SUN TZU – es considerado una obra maestra sobre la estrategia, por lo que ha sido frecuentemente citado y referido por generales y teóricos desde que fue publicado, traducido y distribuido. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo y muchas más figuras históricas. Este libro de dos quinientos mil años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos. La obra del general Sun Tzu no es únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación