Visita relámpago de Macri a los “Concordianos”

Por quinta vez en menos de cuatro años, el Presidente Mauricio Macri visitó este lunes la ciudad de Concordia, esta vez a dos semanas de las PASO. Y su breve estadía en la capital del citrus dejó mucho para contar.

Los periodistas interesados en cubrir la visita presidencial debieron acreditarse previamente durante el fin de semana.

Hoy, al llegar al lugar donde se esperaba al Presidente – el Núcleo de Inclusión y Desarrollo de Oportunidades (NIDO) de Carretera La Cruz – el vallado obligaba a la identificación a 3 cuadras a la redonda. Se dispusieron dos vías de acceso: una para el público en general y simpatizantes, unas 120 personas que fueron a expresar su apoyo al Presidente, y otra vía exclusiva para la prensa.

Allí, tras acreditar identidad y recibir una pulsera identificatoria, los periodistas debieron pasar por el scanner de la policía, abrir bolsos y mochilas, y dejarse palpar para confirmar que nadie llevaba nada que pudiera atentar contra la integridad del primer mandatario.

Máxima seguridad

Un camino vallado – similar al que transitan las vacas cuando ingresan al frigorífico – conducía a los periodistas a su “corralito”. Dos tarimas dispuestas en la vereda de enfrente a donde estuvo el Presidente, público de por medio, fue el lugar destinado al periodismo. Es decir, lo suficientemente lejos de todo contacto, para evitar cualquier entrevista.

De hecho, Macri no atendió a la prensa, pese a la insistencia de los periodistas que se colgaban de las vallas intentando conseguir al menos una declaración, estirando los brazos para que el micrófono llegara al otro lado de la calle, tarea físicamente imposible de no tratarse el reportero del flexible Hombre Elástico o algún otro superhéroe.

Un toque de humor

El Presidente estuvo pocos minutos, y bastó para sumar un nuevo “gag” a su haber. El primero fue cuando por los parlantes que amenizaban la espera comenzó a sonar el éxito ochentoso “Un gato en la ciudad”, de Miguel Mateos Zas. El murmullo de risas se extendió rápidamente y miembros de seguridad o de Ceremonial de Presidencia corrieron a donde estaba el sonidista para pedirle que cambie la canción, lo que hizo de forma inmediata, reemplazandolo por otro hit ochentero, pero la melodía quedó prendida en el tarareo de todos los presentes.

Cuando tomó el micrófono, el Presidente Macri se refirió a los presentes como “concordianos”, bautizándolos con un nuevo gentilicio. Y les dijo que “ahora están protegidos de las tormentas por la Defensa Sur”. Quienes estaban aplaudiendo la visita presidencial quizás no se hayan dado cuenta, pero muchos hicieron notar a través de las redes sociales que son “concordienses”, no “concordianos”, y que la Defensa Sur no protege de tormentas, sino de inundaciones.

Cariño popular

La partida del Presidente fue tan rápida como la llegada y por vía aérea en el helicóptero presidencial, dejando con las ganas de “saludarlo” a algunos vecinos de la zona que vanamente lo esperando en las puertas de sus casas con pintorescos carteles y huevos en la mano, seguramente como ofrenda representativa de la Entre Ríos avícola.