Porcinicultor hace balance 2019 y le presenta nota a Bordet

Por Alejandro Di Palma

En el inicio de este nuevo año no podemos dejar de realizar el balance de rigor del anterior año a fin de evaluar direcciones y realizar las correcciones que correspondan.

Lamentamos tener que ser otra vez los únicos actores productivos que distraigan su atención con malas noticias, odiosas reflexiones y sugerencias de senderos que proponen incomodas acciones quizás inexploradas sobre planificación estratégica.

Los datos duros e irrefutables del Sector Porcino, que surgen del Informe adjunto, si bien son de alcance Nacional, seguramente resultarán de interés para extrapolar a realidades más locales y pueden ser resumidos en los siguientes párrafos:

– El sector porcino pagó en 2019 los errores de las políticas definidas en 2017 y 2018, políticas NO solo desacertadas sino inconsultas, el crecimiento del sector que se venía verificando se desaceleró en forma importante al punto de exhibir los números mas bajos en una serie de 10 años, se debe considerar que este índice obedece a definiciones, orientaciones o direcciones que se toman entre 12 y 18 meses previos por la inercia propia del sector, de manera que resulta absolutamente indiscutible el desinterés propinado al sector en este último periodo.

-Un punto que quizás explique parte de este retroceso es la reducción del IVA de la carne porcina que, al ser materializada en forma totalmente desarticulada, genero saldos técnicos abultados e imposibles de disponer. Sobre este punto es necesario señalar como corolario de esta maniobra absurda de reducción de un impuesto en forma caprichosa y desorganizada, que no impacto en el precio final de la carne, sino que solo sirvió para transferir renta a los eslabones mas poderosos de la cadena de valor. Así mismo los datos reales e indiscutibles demuestran que esa medida que pretendía combatir la evasión termino generando un incremento de informalidad, por cuanto como corolario de esta maniobra, la recomendación de consultar a actores SERIOS de la cadena podría quizás disminuir errores.

-Sobre las Importaciones, fomentadas por Políticas vergonzantes, que azotaron y desolaron al sector en años inmediatamente anteriores podemos decir que se redujeron en forma importante (25%) debido a una serie de factores, la devaluación redujo el poder adquisitivo lo que impacto en una caída en la manufactura de chasinados (industrialización) que en general le es permitido abastecerse por el camino de la importación y en otro aspecto de esta reducción de importaciones seguramente respondió al aumento del valor de referencia internacional de la carne porcina.

-Las exportaciones, insipientes, siguieron el camino del crecimiento de una forma absolutamente caótica y sin la planificación de parte del Estado, en este sentido advertimos que abonar este tipo de crecimiento descoordinado y sin la participación tutelar del Estado, puede resultar ser un problema a corto plazo que termine asestando un golpe muchísimo mayor al sector.

-El ítem más significativo sobre este balance es que en un escenario donde inclusive creció la producción del sector, aunque en menor medida, la participación de los productores pequeños en el volumen total se redujo drásticamente (casi un 18%) en este ultimo año, de manera que esta claro que la concentración productiva esta avanzando a una velocidad alarmante y esta evolución debería ser corregida o tutelada por el Estado a través de Políticas Públicas de fomento a un formato productivo sano que incluya, no solo trabajo para sectores de baja escala, sino una renta que permita el crecimiento de esa fracción del sector que hoy desaparece por obra del “MERCADO”.

Lamentablemente, por la falta TOTAL de definiciones y acciones de parte del Estado, estamos hoy en una situación de “evolución libre”, un Status Quo donde el MERCADO regula la renta y como consecuencia inmediata la distribución de los actores productivos conforme un único criterio, “su escala productiva”.

Si se nos permite una última reflexión que tiene que ver con este balance, no existe un fundamento sensato que justifique en el sector Porcino un formato productivo “Integrado” más allá de las pretensiones de los 4 vivos de siempre que pretenden solo una ventaja personal que consistiría en un paso más hacia la concentración productiva, que nada nuevo tiene para ofrecer a esta Provincia.

De manera que el Estado NO puede ni debe limitarse a operar impositivamente a fin de evitar las concentraciones económicas luego de definida la renta productiva, bien podría ocupar un rol proactivo anticipando esta situación y proponiendo una atomización de la renta al ofrecer un escenario amigable para pequeños productores, que en este último tiempo más allá de la pretensión retórica, simplemente tendieron a la extinción ante una inmoral campaña de desinformación en la que inclusive, participaron las asociaciones que nuclean a la producción y siguen siendo los únicos convocados para describir el estado del sector.